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Senderismo en La Alpujarra (Granada) días 20, 21 y 22 de abril 2018.

Día 20 de abril.- Salimos a las 15:30 horas desde c/ Góngora, 39 compañeros  “21 mujeres y 18 hombres”, para realizar un fin de semana de senderismo de primera división en la Alpujarra de Granada.

 Empezamos este viaje con muchas ganas, pues teníamos todo el fin de semana para hacer una de las cosas que más nos gusta “SENDERISMO”, sí señor, senderismo en plena naturaleza y en pleno contacto con la montaña.

Después de un par de horas de viaje más o menos, llegamos al desvío de Órgiva, donde la autovía se nos va y entramos en pleno territorio de La Alpujarra y la carretera de pone de aquella manera; estrechita, curvas, barrancos etc. Carreterilla jodida pero de unas vistas espectaculares llevando siempre el río y los barrancos a un lateral y la súper montaña al otro lado y ojito ehhh que el autocar es muy grande y cuando viene otro camión de frente ufff. Pero sin problemas llevábamos  a un muy buen conductor, nuestro amigo David.

Pues nada, llegamos al primer punto de visita en el recorrido y ese punto fue el pueblecito de Pampaneira, pueblo bonito a rabiar, una verdadera preciosidad. Un bonito pueblo blanco que ha mantenido su aspecto berebere. El nombre de Pampaneira parece que desciende del adjetivo latino “pampinarius, pampinaria, pampinarium”, que significa “productor de pámpanos”, y se interpreta como “terreno de viñas”.

Lo primero que visitamos en Pampaneira fue la “Chocolatería de la Abuela Isi” donde pudimos probar una barbaridad de tipos de chocolate, que si de higos, de pistachos,  de arándanos, de pimienta, de jengibre, de plátano, ¡yo que sé!, un montonazo de clases de chocolates, pero vamos, que dimos muy buena cuenta de la degustación y como no podía ser de otra manera, pues al final casi todos compramos chocolate de todas las clases. Terminamos con el chocolate y dimos un paseo rapidito por el pueblo donde vimos: la fuente de San Antonio, La Iglesia Parroquial de la Santa Cruz (S. XVI) que estaba cerrada una lástima, también pasamos por el barrio bajo donde entramos a una bodeguita para tomar unos vinos y probar ese jamón tan bueno que hay por aquellos lares. Ya tocaba  la hora de irnos, así que autocar y carretera palante, esa carretera que cada vez era más estrechita y con unas curvas que te quitaban el hipo. Llegamos al pueblo de Pórtugos donde tendríamos nuestro centro base en el Hotel Nvo. Malagueño tomamos posesión de las habitaciones, nos dimos un paseo por el centro histórico para hacer tiempo hasta la hora de cenar, cenamos jugamos unas partidas al parchís o al dominó y tempranito a la cama que mañana empezaba lo duro.

Día 21 de abril.- A las 8:00 horas tocaron diana, desayunamos y todos dispuestos a comenzar la etapa de senderismo que comenzaba desde mismo hotel, así que vamos allá: comenzamos subiendo por las calles de Pórtugos para entrar directamente en la montaña donde el sendero discurría por su lateral y cuanto más subías más bonitas eran las vistas pero no podías distraerte mucho debido a que el sendero era estrechito y complicadillo jejeje mirábamos para arriba y teníamos una muy bonita pendiente para arriba hasta llegar llegar a la carretera por la zona de Rio Bermejo, un ratito andando por la carreterita para volver a subir otra pendiente y en la que  a la mitad nos encontramos con el cementerio de Pitres (toca madera).

Pasamos por Pitres  y Capilerilla para seguir subiendo hacia lo alto de la montaña donde hay unas antenas de radio y telefonía (unas dos horas sube que te sube), antes de llegar a la cima paramos a tomar el pikislavis había que tomar fuerzas para seguir. Al llegar a la cima de la montaña ya cansadillos, nos encontramos con unas vistas a Sierra Nevada que impresionan, vistas a todos esos pueblecillos salpicados por la ladera de la sierra que, todavía tiene cantidad de nieve, precioso muy bonito.

Desde lo alto veíamos que la bajada hacia Bubión era difícil, pendiente muy pendiente, el senderillo estrechito y con muchas piedras sueltas, pero nada, empezamos esa trabajosa bajada que nos puso a prueba pues eran muchos kilómetros seguidos de bajada. Llegó un momento que divisamos a lo lejos Bubión, menos mal, estábamos cerquita pasamos por el centro ecuestre y entramos al pueblo pasa seguir bajando jejeje la cosa todavía tenía más pelendenges. De Bubión seguimos bajando hacia Pampaneiras que era el final de la etapa pero todavía quedaba bastante trecho y la verdad estábamos cansadillos pero no hay que dejar de reconocer que, aunque el sendero era duro, el entorno era súper bonito y quizás fue este último tramo el que costó más trabajo pero al final lo conseguimos y sobre las 14:45 horas llegamos a Pampaneiras. ¡Misión cumplida!. Nos recogió el autocar y nos fuimos al hotel para comer, duchita rápida y a seguir pues a las 17:00 horas salíamos para Trevélez.

Eso sí, a las 17:00 horas todos puntuales para salir hacia Trevélez que está bastante cerca de Pórtugos. Llegamos sin contratiempos y María nos llevó a un secadero de jamones de la empresa Antonio Álvarez donde nos explicó todo el proceso que llevan los jamones desde su comienzo hasta su curación, a continuación entramos a una sala donde nos pusieron un vídeo de la elaboración de sus productos para seguir con una degustación de esos productos qué ,por cierto, estaban buenísimos y terminamos en la tienda donde cada uno compró lo que quiso.

A media tarde nos volvimos a Pórtugos y nos fuimos a visitar: La Fuente Agria y El Chorrerón de Pórtugos son unos de los lugares más visitados de la Alpujarra. Fuente Agria se encuentra junto a la ermita consagrada a la Virgen de las Angustias.

Según un tratado en 1790, Fuente Agria de Pórtugos posee virtudes prodigiosas y saludables cualidades. Esta prodigiosa fuente sale del cóncavo de una piedra y al pie de la misma ermita. Aparece desde su manantial clara como el cristal, por donde corre hasta alguna distancia para incorporarse al río que pasa por debajo del de Ferreirola. El agua deja un sarro o toba bermeja, la cual comunica también a las vasijas en que se trae y conserva. Su sabor es agrio, herrumbroso y huele a alcaparrosa. Sus virtudes son prodigiosas.

A continuación fuimos a ver El Chorrerón que esta junto a la fuente, muy cerquita, las paredes de la concavidad de El Chorrerón son gigantescas. Los regueros son ocres y rojizos. La cascada está escoltada de yedras, helechos, musgos y otras plantas. Se puede bajar por una escalera, con escalones incómodos y altísimos, para contemplar desde abajo este paradisiaco lugar. Terminada esa visita nos fuimos al hotel, cenamos y a la cama.

Día 22 de abril.- Desayunamos y a las 9:00 horas de la mañana salimos para hacer nuestra segunda ruta de senderismo qué comenzamos junto al hotel por el camino de la Fuente Agria, cogemos un desvío hacia la derecha para comenzar una bajada que nos llevaría a la localidad de, Ferreirola, pueblo muy bonito en la falda de la montaña. Seguimos bajando por un sendero muy bonito y con mucha vegetación hasta llegar a la fuente de Fanjulia, donde nos tomamos el pilislavis para reponer las fuerzas. Empezamos la subida hacia Castilleis, un lugar muy pintoresco y con pinta de estar bastante deshabitado, vemos una señal que nos dice que vamos por la ruta medieval PRA 299, el terreno se complicaba ahora hacia arriba, así que se nos presentaba una muy buena cuesta arriba hacia Busquístar un pueblo encantador con una fuente de agua buenísima, ahora tocaba bajar hacia Atalbéitar pues la etapa era circula pero el final de la etapa también tuvo como postre otra súper subida para llegar a Pórtugos donde se acabó la etapa, Offú. Misión cumplida.

Comimos y a la 16:00 horas al autocar y vuelta a casa por esa carretera que te los pone de corbata.

Un fin de semana de senderismo intenso y con unas vistas insuperables, ¡naturaleza en estado   puro! y esto aliñado con unas visitas culturales estupendas.

Buen fin de semana de senderismo en la naturaleza salvaje de estos parajes aunque, acabamos machacaos, lo pasamos muy bien, muchas risas, mucho compañerismo y muy buen rollo ¡¡Que se puede pedir más!!.

 ¡¡¡Hasta otro día compañeros!!!.      A. Abu

 

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